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Preguntas más frecuentes sobre los DUI

Preguntas frecuentes sobre DUI en California

¿Qué son los derechos Miranda?

Los derechos Miranda son un conjunto de derechos que deben ser otorgados a los individuos que están en custodia y siendo interrogadospor la policía u otros agentes del orden público. Estos derechos se presentan bajo el privilegio contra la autoincriminación contenido en la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Se nombran  Miranda en honor al caso en el cual la Corte Suprema de los Estados Unidos declaró  por primera vez que tales derechos deben ser otorgados, el caso Miranda vs. Arizona,  ejecutado en 1966.

Aunque los derechos no necesariamente se leen en  un orden en particular, generalmente se presentan como sigue:

  1. Usted tiene el derecho a permanecer en silencio.
  2. Todo lo que diga o haga puede ser usado en su contra en un tribunal de justicia.
  3. Usted tiene el derecho de consultar a un abogado antes de hablar con la policía y a tener un abogado presente durante el interrogatorio, ahora o en el futuro.
  4. Si usted no puede pagar  un abogado, se le asignará uno antes de cualquier interrogatorio, si usted así lo desea.
  5. Si usted decide responder a cualquier pregunta, sin un abogado presente, todavía tendrá el derecho de dejar de responder en cualquier momento, hasta que hable con un abogado.
  6. Conociendo y comprendiendo sus derechos como se los he explicado, ¿está dispuesto a responder a mis preguntas sin un abogado?

Una vez que se otorgan estos derechos, el sospechoso puede invocar su derecho a guardar silencio y no tiene que responder a ninguna pregunta. Si  un sospechoso  declara, admite o confesa mientras está bajo custodia y siendo interrogado, y no se le han leído los derechos Miranda, dichas declaraciones, admisiones o confesiones resultarán  inadmisibles en la corte.

¿Cuándo necesito que me lean mis derechos?

Contrariamente a la creencia popular, los derechos Miranda no son necesarios únicamente cuando un oficial de policía cuestione a un individuo.  Se requieren tres condiciones antes de que usted tenga derecho a que se le otorguen sus derechos Miranda:

  1. La persona debe estar bajo “custodia”, de acuerdo a como  las cortes hayan definido éste término.
  2. La persona debe estar sujeta a un “interrogatorio”, de acuerdo a como las cortes hayan definido éste término.
  3. El interrogatorio debe ser realizado por un oficial de la policía, por un agente de la ley o por un oficial del gobierno.

Los tribunales han tenido dificultades para definir cuándo un individuo está en custodia y siendo interrogado, para determinar cuándo deben otorgársele los derechos Miranda, y cada caso es específico, según sus hechos.  Pero por lo general, se considera que una persona está en custodia si la persona cree, razonablemente,  que él o ella ya no están en libertad de abandonar la escena o cuando incluso se le restringa la salida. El interrogatorio ha sido ampliamente definido como un cuestionamiento u otra conducta (por ejemplo, las declaraciones que se hacen para provocar que la persona ofrezca una respuesta) que está diseñada para obtener una respuesta incriminatoria.  Finalmente, los derechos Miranda sólo son necesarios si usted está siendo interrogado por un oficial de la policía, detective u otro agente de la ley.  Las acciones de los ciudadanos privados (por ejemplo, un guardia de seguridad privada trabajando en una tienda) no requieren de la lectura de los derechos Miranda.

Si se cumplen los tres elementos anteriores, los derechos Miranda deben ser otorgados.  Si no se dan esos derechos, las declaraciones que hace que el individuo no pueden utilizarse en su contra.

¿Cuándo se requiere una orden de registro antes de que un oficial de policía pueda realizar una búsqueda?

La Cuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos dispone que la gente tiene derecho a protegerse de búsquedas “irrazonables” e incautaciones, y que no pueden emitirse órdenes de cateo si no están firmadas bajo juramento, apoyadas por causas probables y en ellas se describe específicamente el lugar en el que deberá conducirse la búsqueda de las personas y de las cosas que hay que incautar.

Sin embargo, para reflejar la realidad de cómo los agentes de la policía debe hacer su trabajo y lidiar con situaciones que se encuentran en el campo de acción, día a día, en donde puede no resultar práctico ni necesario obtener una orden judicial, los tribunales han creado varias excepciones al requisito de que debe obtenerse una orden judicial antes de que pueda realizarse una búsqueda o incautación. Se ha desarrollado un gran texto de jurisprudencia sobre la cuestión de lo que es y lo que no es una búsqueda  o incautación “irrazonable”,  bajo la Cuarta Enmienda.

Estas excepciones incluyen:

  1. Una búsqueda después de un arresto legal- Si un individuo es arrestado legalmente, esa persona está sujeta a una búsqueda completa de su persona y del área inmediata a su alrededor.
  2. A plena vista — Si la evidencia  del crimen o contrabando está a la vista del oficial de policía, en un área en la que él o ella tengan derecho a estar, puede ser  incautada sin orden judicial. Un ejemplo podrían ser  drogas o un arma localizada en el asiento delantero de un automóvil, (si el oficial tenía una razón válida para detener el auto) o parafernalia de drogas ubicada sobre la mesa en una habitación en la que el oficial tiene derecho a estar.
  3. Inspección por palmeo— Si un agente tiene motivos razonables para creer que un individuo pudiera estar armado, él o ella puede llevar a cabo una inspección por palmeo, sobre la ropa exterior del individuo, para asegurarse de que éste no está armado. Si el oficial siente un objeto que él o ella cree que puede ser un arma o que representa  una amenaza a la seguridad del oficial, él puede retirar ese objeto.
  4. Búsqueda dentro del automóvil– La excepción al requisito de orden de la Cuarta Enmienda para los automóviles declara  que un oficial con una causa probable que crea que la evidencia de un crimen se encuentra en el vehículo, puede detener  el automóvil y conducir una búsqueda en todo el vehículo y en todos los contenedores situados dentro del mismo que pudieran contener el elemento buscado, sin una orden judicial. Para que éste requisito tenga cabida dentro de la excepción de la Cuarta Enmienda del automóvil, debe haber  causa probable independiente para creer que la evidencia se encuentra en el vehículo.
  5. Consentimiento— Si el individuo da su consentimiento a los oficiales para buscar en su persona o en un área en particular, no se requiere una orden judicial. Sin embargo, el ámbito de la búsqueda se limita al ámbito del consentimiento otorgado. Por ejemplo, si el individuo permite a los oficiales a la búsqueda de una habitación, pero no de otra, el consentimiento sólo se aplica a la habitación o área para la que el permiso fue otorgado.
  6. Hay varias otras excepciones de los requerimientos de la orden que podrían aplicarse a otras situaciones, tales como búsquedas de personas que se encuentran en libertad condicional o, búsquedas administrativas realizadas por las autoridades gubernamentales como el departamento de bomberos o la secretaría de salud o búsquedas conducidas en el aeropuerto, por motivos de seguridad.

Si el Tribunal determina que ningún requerimiento para una excepción válida aplica, o que la policía no tenía el derecho de realizar la búsqueda o la incautación, la evidencia obtenida no será admisible en los tribunales. Se debe presentar una moción para suprimir la evidencia con el fin de proteger los derechos del acusado.

Si la presunta víctima no desea proceder ¿será sobreseído  mi caso?

La decisión de si se debe ejecutar un caso criminal y la decisión de continuar procesando un caso penal, depende únicamente de la fiscalía (normalmente el fiscal o el Abogado de la Fiscalía del Distrito,  o en un caso federal, la Fiscalía de los Estados Unidos). Aunque la fiscalía podrá tener en cuenta la voluntad de la víctima a testificar o a cooperar, no hay ninguna garantía de que su caso será sobreseído simplemente porque la víctima no quiere presentar cargos.

¿Cómo funciona la fianza?

Cuando una persona es detenida, él o ella podría ser liberada bajo su “propio compromiso”.  Esto generalmente sólo sucede en delitos menores y significa que el individuo es liberado en cuanto se completa el proceso de registro y papeleo. Sin embargo, en la mayoría de los casos se establece una fianza en función de la gravedad del delito por el cual la persona ha sido arrestada.  Mientras más grave el delito, mayor será la cantidad de la fianza por pagar.  Cada Condado sigue una “agenda”  de fianzas diferente que establece los montos de fianza a pagar según los diversos delitos.  Para los delitos más graves, como ciertos tipos de homicidio, no hay ninguna fianza y la persona permanecerá en custodia durante el período completo que dure el caso.  A menos que y hasta que el monto de la fianza se defina,  la persona permanecerá en custodia.  Si la Fiscalía decide perseguir una denuncia penal, y usted todavía no ha pagado su fianza, puede pedirle al juez que reduzca dicha fianza en su primera aparición en la corte.  Sin embargo, el juez no tiene que concederle la reducción, si él no lo desea.

El  Bufete Chambers trabaja con dos compañías de bonos de fianza, las cuales han estado en el negocio desde hace más de 40 años.  Estas compañías pueden ser contactadas durante las  24 horas del día y pueden rápida y eficientemente manejar solicitudes de libertad bajo fianza.  Las compañías de fianza generalmente requieren una cuota no reembolsable del 10% antes de otorgarle la fianza.  Si usted trabaja a través de su abogado, la prima puede reducirse hasta un 8%, pero tampoco es reembolsable.  En algunos casos, la compañía de bonos también puede requerir un depósito en efectivo o colateral (como un gravamen temporal en su casa u otra propiedad) de usted o de alguien que esté dispuesto a firmar el contrato del bono de fianza a su nombre, antes de que la empresa esté de acuerdo en otorgar la fianza.

El propósito de la fianza es esencialmente, garantizar el que usted se presente a todas las comparecencias de su caso.  Si usted no comparece y la fianza es revocada, la sociedad que otorga el bono de la fianza deberá pagar el importe de la misma.  Usted y cualquier otro que haya firmado el contrato de bono de fianza será responsable, ante la compañía de bonos de fianza,  de devolver el importe de la fianza perdida.  Si usted se presenta a todas sus comparecencias en el Tribunal, la fianza es exonerada (es decir, liberada) y el dinero se devuelve a la persona o entidad que la cubrió con su pagó.